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Las emociones destructivas

Emociones destructivas y dañinas

La ira es una emoción, y la persona que posee un temperamento irritable tiende a enfadarse con mucha facilidad. Platón señaló que las emociones, el temperamento y el deseo de sexo y de comida son la causa de todos los problemas y que, en consecuencia, la razón humana tiene que asumir el control de las emociones.

En opinión de Aristóteles, cada persona dispone, en su interior, de un conjunto de virtudes, entre las que cabe destacar el coraje, la amistad y la compasión, que deben hallarse en armonía.

Aristóteles también creía que cada virtud posee un determinado componente emocional y que, por ejemplo, existe un momento adecuado para expresar la ira, pero que es preciso hacerlo con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto… una tarea, por cierto, nada sencilla.

Cuando calificamos de negativa a una emoción, no queremos decir, con ello, que debamos rechazarla, sino que es negativa en el sentido de que redunda en una menor felicidad, bienestar y claridad y en mayor distorsión de la realidad.

El deseo profundo de dañar

El odio es el deseo profundo de dañar a alguien o de destruir su felicidad y no tiene porque expresarse necesariamente como un ataque de ira ni tampoco de manera permanente, sino que solo aparece en presencia de las condiciones adecuadas. Además, el odio está relacionado con muchas otras emociones, como el resentimiento, la enemistad, el desprecio, la aversión, etcétera.

Dentro de la filosofía budista, existen tres elementos perturbadores que alteran el equilibro personal del ser humano, son la ansiedad, la ira y la ignorancia. Daniel Goleman nos habló sobre ellas y de su conversación con el Dalai Lama en su libro «Emociones destructivas».

Las emociones destructivas según Daniel Goleman

Uno de los libros más interesantes de Daniel Goleman es Emociones destructivas. En este trabajo, nos explica que cuando el Dalai Lama se reunió con él y un pequeño grupo de científicos y filósofos en la cumbre del Mind Life Institute, el mundo estaba a punto de cambiar. Solo unos meses después, sucederían los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

Ese libro fue el resultado de todas las conversaciones mantenidas con el líder espiritual, pero también de lo que se vivió después. ¿Por qué el ser humano es capaz de cometer actos violentos? Se preguntaron en aquella histórica reunión. ¿Por qué personas en apariencia inteligentes y racionales son capaces de llevar a cabo comportamientos destructivos?

Los psicólogos, psiquiatras, sociólogos y cualquier analista del comportamiento humano hablaría, sin duda, de la educación, del contexto, de la personalidad, hablarían de factores sociales y hasta de aspectos genéticos y cerebrales. Sin embargo, el Dalai Lama incidió en un aspecto en el que Daniel Goleman sintió una especial sintonía: les habló de las emociones destructivas, esas que a menudo se rigen por meros impulsos y que evidencian lo peor de nosotros mismos.

Si deseas saber más sobre las emociones destructivas a continuación compartimos un PDF copn toda la informaciòn que necesitas conocer.

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